En el marco de la conmemoración de los 40 años de la tragedia de Armero, el Clásico RCN detuvo su marcha para rendir un sentido homenaje a las víctimas de uno de los episodios más dolorosos en la historia de Colombia.

El emblemático evento ciclístico, reconocido como uno de los más importantes del país, inició su recorrido por el departamento del Tolima desde el municipio de Venadillo y regaló a la región una jornada cargada de emoción, reflexión y pasión deportiva. Al llegar a Armero, los corredores y la organización realizaron un acto simbólico en el Campo Santo, donde se rindió tributo a las miles de personas que perdieron la vida en 1985.
Tras el homenaje, los ciclistas continuaron su trayecto hacia Manizales (Caldas), dejando una profunda huella en la memoria colectiva de los tolimenses. Este gesto fue catalogado como un hecho histórico y único en Colombia, comparable con homenajes similares realizados en el Tour de Francia.
El alcalde de Armero Guayabal, Mauricio Cuellar Arias, expresó su emoción y gratitud:
> “Definitivamente estas son de las cosas que hacen grandes a Armero y a los seres humanos. Este evento es el único presentado en Colombia; algo parecido solo se ha visto en el Tour de Francia. Ver a nuestros ciclistas colocar una rosa y al señor Palau llorar en un acto tan emotivo, me parece un gesto profundamente reflexivo de lo que somos.”

El paso del Clásico RCN por el Tolima movilizó a más de 150 ciclistas de diferentes departamentos, junto con todo su equipo técnico. Además, 10 deportistas locales participaron en competencia, demostrando el talento y la pasión por el ciclismo que caracterizan a la región.
Este evento no solo enaltece el deporte, sino que también impulsa el comercio, el turismo y la unión comunitaria, fortaleciendo al Tolima como un territorio de grandes hazañas deportivas.
Desde Mariquita, Gustavo Londoño, espectador del evento, destacó el valor social del ciclismo:
> “Estos eventos son muy buenos porque, por ejemplo, el que se dedica a esos eventos, como el ciclismo, se aparta de muchas cosas malas, de la drogadicción y de caminos que no les convienen. Qué bonito que todo el mundo busquemos una vida diferente y más sana.”
El Clásico RCN no solo consolida al Tolima como un territorio comprometido con el deporte y la memoria, sino que también inspira a las nuevas generaciones a encontrar en el ciclismo un camino de disciplina, superación y esperanza. Este tipo de gestos demuestran que el deporte puede trascender las fronteras de la competencia para convertirse en un acto de unión, respeto y homenaje.
La visita del Clásico a Armero deja una enseñanza profunda: recordar para no olvidar, y entender que, así como los pedalistas continúan su ruta pese a las adversidades, el pueblo armerita sigue pedaleando hacia la reconstrucción de su historia y su identidad.