Adriana Magali Matiz aseguró que el departamento enfrenta uno de los momentos más complejos en materia de seguridad de los últimos años y pidió mayor respaldo del Gobierno Nacional.

La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, expresó su preocupación por el deterioro de la seguridad en el departamento y advirtió que el territorio está viviendo una situación que no se registraba desde hace cerca de dos décadas.

Según la mandataria, durante los últimos dos años y medio se ha evidenciado un incremento de hechos delictivos como homicidios, extorsiones, secuestros e intimidaciones, además de la presencia de estructuras armadas ilegales en diferentes zonas del departamento.

Uno de los datos que más preocupa a la Gobernación es el aumento de los homicidios. De acuerdo con las cifras entregadas por la administración departamental, para la misma fecha del año pasado se habían registrado 87 asesinatos, mientras que en lo corrido de este año la cifra asciende a 163 casos, lo que representa un incremento superior al 100 %.

La gobernadora también manifestó que las economías ilegales continúan fortaleciendo a los grupos armados. Entre ellas destacó la minería ilegal, actividad que, según explicó, genera recursos mediante el cobro por el ingreso de maquinaria y la explotación ilícita de oro.

En ese contexto, Matiz confirmó que el Clan del Golfo tiene presencia en el norte del Tolima, donde, según indicó, busca ejercer control sobre corredores estratégicos utilizados para el narcotráfico y el microtráfico.

Frente a este panorama, la mandataria señaló que el departamento ha implementado estrategias diferenciadas de seguridad de acuerdo con las problemáticas de cada región, aunque insistió en la necesidad de un mayor acompañamiento del Gobierno Nacional.

Finalmente, hizo un llamado a la próxima administración nacional para fortalecer el apoyo a la Fuerza Pública y diseñar políticas de seguridad que respondan a las necesidades específicas de los territorios.